El proceso la verdad, es lento. Comenzó hace seis meses, y fue hasta hace tres que comenzaron a verse notables avances. Incluso hay registros fotográficos que lo comprueban. Tras breves interrupciones, el proceso continúa siempre y se logra un nuevo avance. Todo un logro.
Confieso que en cada pausa, siento una gran desesperación por volver al camino y cuando vuelvo, mientras lo recorro, lo disfruto enormemente y quisiera que el tiempo no avanzara.
Y al final, cuando te veo sonreir, veo que tú también lo disfrutas. Sigamos disfrutando este camino, sin pensar en los obstáculos o en el final. No pensemos nunca en el final.