Por gracia singular los tres más destacados candidatos presidenciales obtuvieron el don muy especial de poder presentarse ante el Creador para exponerle sus planes de gobierno y tratar de ganar cada uno el apoyo divino a su candidatura. Calderón, Madrazo y López Obrador en presencia del altísimo, que los recibió sentado en el trono celestial. Habló primero Calderón y dijo a Dios: 'Apóyame, Señor, en mi propósito de fortalecer la democracia'. Madrazo habló enseguida y dijo a Dios: 'Apóyame Señor, en mi propósito de fortalecer nuestro nacionalismo'. Habló por último López Obrador y dijo a Dios: 'Quítate, estás en mi lugar'...
¿Hay alguien que quiera votar por eso realmente?
pues por uno habrá que votar el menos "pior" de todos