A veces se debilita el trazo de mi camino,
por instantes creo que me escondo del destino.
Retozo en la asfixiante angustia de la trivialidad
rodeado de gusanos grises que asquean mi realidad.
A veces sobrevivo casi igual sin mi presencia
y vivo llamando soledad lo que es mi ausencia.
Porque es lo más parecido a la oscuridad
en que viví antes de poderme hallar.
¿He aprendido a dar hasta el punto donde ya no espero recibir?
o acaso es incontrolable mi forma de sentir.
La única responsabilidad que acepto es la de vivir a mi manera
y la de defender a toda costa lo que creo aunque me muera.
Por momentos lloro ante el reflejo de mi dolor
pues me conmueve lo emotivo de esta situación.
Si he pedido una sonrisa de regalo es por que en aquella estación
me había olvidado de la mía gozando en mi dolor.
Después de experimentar los venenos de la vida
dentro de un alma a la que ya nada lastima,
encontré la única forma de sentir
y en esta vida una razón para vivir.
Me gustaron estas palabras "defender a toda costa lo que creo aunque me muera."
Saludos