Ahora que los ladros perran, ahora que los cantos gallan,
ahora que albando la toca las altas suenan campanan;
y que los rebuznos burran y que los gorjeos pájaran,
y que los silbos serenan y que los gruños marranan,
y que la aurorada rosa los extensos doros campa,
perlando líquidas viertas cual yo lágrimo derramas
y friando de tirito si bien el abrasa almada,
vengo a suspirar mis lanzos ventano de tus debajas.
José Maniel Marroquín.
Solo hay dos letras que pueden expresar lo que me hizo sentir el poema: JA (repetir muchas veces)