Adiós, mi querida Lou. No voveré a verte. Protege tu alma de acciones como ésta y haz a los demás, especialmente a mi amigo Rée, el bien que no me pudiste hacer a mí.
El día que Nietzsche lloró, Irvin Yalom.
Creo que ese libro entrará a ser parte de los que me propuse leer lo que resta del año.
Saludos y un gran abrazo
Creo que ese libro entrará a ser parte de los que me propuse leer lo que resta del año.
Saludos y un gran abrazo
Que valor, aceptar que te dejan por tu amigo, y desearles lo mejor. Claro, con un poquito de veneno. Como debe ser...